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El Festivalito, nombre por el que es más conocido el Festival Internacional de Cine Chico Isla de La Palma, se celebra cada verano en la isla canaria de La Palma desde 2002.
El certamen, pionero en la difusión del cine digital en Europa, fue también el primer festival internacional en incorporar los rodajes a su programación aprovechando las nuevas tecnologías. El Festivalito nació con un triple objetivo: legitimar la validez del formato digital como herramienta para contar historias, servir de escaparate para nuevos valores y explorar nueva realidad audiovisual resultante de la revolución digital.
La idea surgió cuando su director, Jose Víctor Fuentes, estudiaba cine en la New York Film Academy y rodaba cortos en super16mm, como todos sus compañeros de clase. Pero su compañera de piso andaba todo el día jugueteando con una pequeña cámara de vídeo (una sony VX1000). Él la miraba y bromeaba: yo sí hago cine, tú no. No tardó en cambiar de opinión. Un día, ella le invitó al rodaje de un corto, de una “cosita de video”. Las sorpresas fueron varias: ver que ella era el único equipo técnico y artístico del cortometraje; descubrir la velocidad con la que se podía rodar con una cámara pequeña; darse cuenta de las posibilidades de ese tipo de rodajes...
Ahí empezó todo. Había nacido una idea que se terminaría de concretar en La Palma, donde junto a un grupo de jóvenes inquietos dio forma al proyecto del Festivalito en verano de 2001. Se trataba de organizar un festival de cine divertido, alejado del falso glamour de las alfombras rojas...; pero también de plantear un nuevo modelo de ceramen cinematográfico para un nuevo escenario audiovisual. "Recuerdo que decíamos que si la gente venía a La Palma y se quedaba siempre maravillada con la isla, los directores y actores invitados sentirían lo mismo…, y seguro que la idea de rodar con cámaras de video y sobre la marcha les parecería muy divertido", recuerda Fuentes. A finales de ese año el proyecto se presentó a las instituciones. Con el decidido apoyo inicial del Cabildo de La Palma, la maquinaria se puso en marcha. Serían seis meses de duro trabajo para propiciar el milagro.
Así, el 27 de julio de 2002, se inauguraba en el Teatro Chico de Santa Cruz de La Palma la primera edición del certamen, que sumaba a los apartados habituales en los festivales cinematográficos tradicionales -secciones oficiales e informativas, retrospectivas, mesas redondas...- un novedoso concurso que retaba a los participantes a rodar un cortometraje en el marco del festival aprovechando las virtudes de la tecnología digital: La Palma Rueda.
Actores y directores de todo el mundo han pasado por La Palma Rueda. Algunos, figuras consagradas. Otros, nombres propios emergentes. Todos ellos, parte de un movimiento que se demuestra... ¡rodando! En tan sólo cinco años se han producido más de 120 cortometrajes con el sello de La Palma Rueda, además de dos largometrajes: el trabajo experimental de Khavn de la Cruz Formas de matar a un indio bravo y el casi-documental de Miguel Ángel Cárcano Entre Islas, seleccionado esta año en por el Festival Internacional de Cine de Málaga dentro de la sección a concurso Zona Zine.
Certamen de vocación heterodoxa, el Festivalito también aprovecha la singular geografía de La Palma para programar cada año proyecciones en playas y volcanes. Salas de cine únicas para un festival singular.
El certamen se presentó en sociedad en 2002 con el nombre oficial de Festival Internacional de Cine Digital Isla de La Palma-Canarias, aunque desde su primera edición se impuso el sobrenombre de Festivalito. En la actualidad, su nombre oficial es Festival Internacional de Cine Chico Isla de La Palma-Canarias. El cambio de nomenclatura se debe a una evolución de los objetivos del certamen, que ha dejado de poner el acento en el matiz tecnológico para incidir en aspectos más filosóficos.
Según el director del Festivalito, Jose Víctor Fuentes, “el cine ya no es lo que era. Está más vivo que nunca, y por fin, es de todos y para todos”
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